martes, 6 de julio de 2021

Una obra de Inocencio Cuesta para Carrión de los Condes (Palencia)

 



En los años cincuenta del siglo XX las procesiones penitenciales se verán impulsadas por el clero, siguiendo las directrices de los obispos, que tratarán de mantener o recuperar la presencia de la Iglesia en la calle, reforzando su protagonismo. Esto explica mejor toda una serie de novedades y añadidos impulsados en la Semana Santa de Carrión de los Condes (Palencia) por el sacerdote don Vicente Martín Martín. En líneas generales, vienen a seguir a pequeña escala, lo realizado en la capital de la diócesis: Palencia. Los prelados buscan evitar la secularización de los comportamientos sociales e igualmente irán renovando o actualizando el viejo organigrama barroco que aún mantenían en parte las cofradías históricas palentinas durante la primera mitad del siglo XX.

 Así en Medina de Rioseco (Valladolid), por entonces perteneciente al obispado de Palencia, por iniciativa del párroco don Vicente Martín Martín, para la procesión de las palmas se adquiere en 1952 un paso obra de Inocencio Cuesta. En Palencia, la capital de la diócesis, el antiguo grupo procesional de la Borriquilla, obra de Bernardino Ortiz realizado en 1586, será sustituido en 1956 por uno de nueva factura y mayor tamaño ejecutado por Víctor de los Ríos. Cuando don Vicente Martín Martín sea trasladado como párroco a Carrión de los Condes (Palencia), conseguirá la adquisición de un paso idéntico al homónimo de Medina de Rioseco, aunque con una figura más. Este nuevo grupo procesional será donado por Aquilina Plaza Blanco y Luis Barbachano Girón. Este matrimonio costea y regala el paso de “La Entrada triunfal de Jesús en Jerusalén”, popularmente conocido por “la Borriquilla” en 1957, año en el que procesiona por primera vez por las calles carrionesas.

 Para la realización de los pasos procesionales de “la Borriquilla”, tanto el riosecano, como el carrionés, desconocemos los motivos por los que don Vicente recurre al mismo escultor, el valenciano Inocencio Cuesta López. Este era un prolífico escultor de imaginería sacra de posguerra que sigue un estilo clásico y devocional, dentro de la tradición barroca levantina, atemperada con cierto aire neoclásico de formas suaves y elegantes. Nacido en Ayora (Valencia), es hermano del escultor Francisco Cuesta López y padre de la escultora Concepción Cuesta. Su obra se encuentra repartida por toda España y se documenta al menos desde 1919 a 1959. Sus creaciones aún se pueden contemplar en diferentes parroquias o entidades religiosas de la ciudad de Valencia y en la provincia en las localidades de: Bénimamet, La Alcudia, Montroi, Monserrat, Ontinent, etc, además de en Rus (Jaén), Almoradí (Alicante), Vélez Rubio (Málaga), Roquetas de Mar, etc. 

 En el paso carrionés de “la Entrada triunfal de Jesús en Jerusalén”, se representa al Señor sentado sobre una asna blanca a la amazona o al modo oriental, a diferencia del modo occidental donde suele disponerse a horcajadas y con los pies casi tocando el suelo. La borriquilla es de un tono gris blanquecino, en alusión simbólica al triunfo del cristianismo simbolizado por el color blanco.

 La borriquilla y la imagen del Señor son idénticos en los pasos riosecano y carrionés, aunque con algunas diferencias especialmente en los detalles de la policromía. En el caso carrionés, se ha dispuesto una palma tallada en la mano izquierda del Señor, que en el riosecano no porta. La gran diferencia es que en el carrionés, se ha incluído también la representación de la cría del pollino que mira su madre y al Señor. Este pequeño animal en el paso riosecano no existe. La inclusión de una figura más, enriquece los puntos de vista del paso, paliando la frontalidad generada por la montura.

 El paso carrionés se encuentra realizado con madera, escayola, yeso y otros materiales, no siendo por tanto obra de talla en madera. La estética de corte neoclásico, con referencias a la Escuela de Saint Sulpice, hace que en ocasiones erróneamente se adjudique la autoría de algunas de estas obras a los talleres olotinos de Gerona, que trabajaron bajo unos supuestos comerciales y en serie.

 Resulta este grupo procesional carrionés una obra singular, que se une a un conjunto de obras sacras de escultura, realizadas por artistas y talleres valencianos para la ciudad de Carrión de los Condes (Palencia), desde finales del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, pendiente aún de valorar y estudiar. Enrique Gómez Pérez, Licenciado en Historia del Arte.

Bibliografía:

GARCÍA, Eloisa y WATTENBERG, Eloisa. Museo de Semana Santa. Iglesia de Santa Cruz. Medina de Rioseco. Valladolid 2003.

GÓMEZ PÉREZ, Enrique: “Cofradía Penitencial de la Santa Vera Cruz. Carrión de los Condes (Palencia)”, en Semana Santa Patrimonio de la Humanidad. Hermandades y Cofradías (I). Pasos, Madrid 2011, pp. 59 a 67.

GÓMEZ PÉREZ, Enrique: “Dos pasos procesionales de Inocencio Cuesta en Castilla”, en la revista Pasos de Arte, Cultura y Patrimonio, Diciembre 2020, Madrid 2020, pp. 41-42.

1 comentario:

  1. Maginifico artículo. Ánimo y a seguir publicando sobre la Semana Santa de Palencia.
    Un fuerte abrazo.

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