El carácter polifacético del artista, su constante renovación en materiales, modos y maneras de representar lo sagrado, su trayectoria en la Semana Santa Leonesa, su vinculación con los Dominicos de San Pablo de Palencia y su amistad con Cayo de Juan, fueron el determinante por el cual la cofradía apostó, dentro del escaso número de artistas dedicados al arte sacro en Castilla, por la realización de unas andas para la Santa Vera Cruz. Estas fueron realizadas con la condición de que fueran portadas a hombros. Durante su ejecución, el artista, animado por un grupo de mujeres de la cofradía, especialmente por Maribel Pérez Vicario, verdadera promotora de la incorporación de esta imagen, realizó la Virgen que donó a la cofradía.
Imagen y andas son modelos representativos del buen hacer del artista, en los que se aprecia su labor como escultor, repujador, bordador y diseñador de ornamentos cofrades. Melchor Gutiérrez San Martín ha trabajado en todo momento con una estética personal, de la cual disfrutan en Semana Santa lugares tan cercanos a Palencia, como León y otros tan distantes como Tarragona, por citar tan sólo dos ejemplos.
Manteniendo su estética personal, retoma la idea de la Soledad de Gaspar Becerra (1565), imagen de vestir, exornada con el luto de las nobles del momento y realiza la Virgen de la Vera Cruz de Palencia. En ella Melchor crea un tipo de imagen mariana inspirada en la corte española del siglo XVII, representando a María como Reina y Señora del Dolor. La realización de la imagen palentina, fue pareja al bordado de su ajuar textil, diseñado por Melchor, pero realizado por varios hermanos de la cofradía. Hoy la Cofradía Palentina de la Santa Vera Cruz, posee como cotitular una imagen contemporánea, obra de un artista que ha sabido dar un soplo de aire fresco y creatividad al arte cofrade, especialmente al castellano, con una impronta muy personal.




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